En esta novela, Nesta está aterrorizada porque tiene que usar brackets y piensa que eso la hará perder encanto con los chicos. Piensa tanto en ello que, en una parte dice: "Volví a sonreírle al espejo. El tiburón asesino de la película de Spielberg me devolvió una mueca. No. Imposible disimular. Me veía horrible" (Pág. 51).
En una clase de teatro conoce a Luke, quién junto a TJ, Izzy y Lucy la ayudan a sobrellevar el hecho de que tiene que usar brackets por un año. Citando a Izzy:
"Ay, por Dios, Nesta. Querida. Mi amor. Lo que tienes son brackets, no una soga al cuello"(Pág. 59).
En mi opinión, Nesta no tiene una gran autoestima, no es para tanto el tener que usar brackets. Yo los tuve y los tendré que seguir usando por ... no tengo idea de cuanto tiempo más. Los brackets no cambian a la persona, lo que importa es la actitud.